El juego ilegal online ha alcanzado una dimensión global cada vez más sofisticada. Según Fincord Intelligence, este mercado generó alrededor de 50.000 millones de dólares en ingresos brutos durante 2025, con unas 5.000 estructuras operadoras detrás de más de 15.000 webs y aplicaciones.
El Betting and Gaming Council (BGC) alerta especialmente de la captación de jugadores autoexcluidos en Reino Unido mediante plataformas «Non-GamStop», además de redes sociales, afiliados, influencers, Telegram y WhatsApp. También se utilizan dominios espejo, VPN y aplicaciones accesibles desde el navegador.
Otro de los elementos destacados es el creciente peso de las criptomonedas, que ya representarían aproximadamente el 35% de los pagos del juego ilegal, porcentaje que podría superar el 70% en 2030.
Ante esta situación, el BGC reclama que la lucha contra el juego ilegal no se limite al bloqueo de páginas, sino que incluya también a proveedores de pagos, intermediarios de criptomonedas, afiliados, anunciantes, empresas tecnológicas y servicios de alojamiento que facilitan la actividad de estas redes.














